5 Agosto, 2010
SIEMPRE HAY UN PLAN B…
Los que me conoceis bien sabeis mi pasión por la cocina y lo mucho que me relaja experimentar entre fogones y, sobre todo, lo que me implico en la presentación de los platos y la estética de la mesa. No tengo la más mínima pereza en organizar grandes cenas buffets o pequeñas reuniones, que me permiten esmerarme más en el menú.
No hace mucho, Julio Iglesias me pidió que le organizara en casa una cena con un político al que quería conocer. El que, desde hace tantos años, es nuestro mejor embajador y que se codea por todo el planeta con los más altos mandatarios, tenía especial empeño en conocer en privado a uno de los nuestros. Para que yo no me complicase la vida, me propuso encargar la cena a un prestigioso restaurante…pero me negué. Hice un menú gallego y nadie se quejó..Eso sí, le dejé que trajese el vino porque es un avezado entendido en la materia y su elección sería mucho más acertada que la mía.
Siempre he comentado que soy mucho más feliz desde que he asumido que cada uno da lo que tiene. Yo sé que la mayoría de mis amigos tienen mucha más entidad que yo, mejores casas, servicio doméstico increíble y, por supuesto, más poder adquisitivo que el mío. Al principio, cuando venían a alguna de mis reuniones, sufría muchísimo porque sabía que lo que yo podía ofrecerles no tenía el mismo nivel que lo que acostumbraban a tener en su casa y darme a mí cuando íba a sus cenas .Así que un día me planté mentalmente y me propuse no querer dar más de lo que podía y tenía. Y les debió gustar porque, a pesar de que mi casa no ofrece las comodidades y lujos que tienen las suyas, no sé por qué… las cenas y reuniones siempre acaban siendo en la mía.
Todo ésto viene a cuento porque no siempre hay que ser tan hermética e inflexible como soy yo, que siempre quiero prepararlo todo,no delegar en nada ni nadie. De vez en cuando hay que darse un respiro y recurrir a gente especializada que puede ayudarte, en un momento determinado, a salir airosa de un trance. Y éso es lo que le he prometido a mi amiga Son Costa, que ha creado un servicio de catering de élite (QUATRO) que es la sensación del momento.
La conozco desde hace muchos años, cuando su relación profesional y personal con Valerio Lazarov era el timón de su vida. Lo que empezó siendo, entre nosotras, una relación de trabajo,basada en intercambiar opiniones e ideas para proyectos televisivos se convirtió, con el paso de los años, en una amistad que aún hoy dura. No nos vemos con la frecuencia que nos gustaría pero, cuando nos reunimos ante un buen menú en alguno de sus restaurantes, las anécdotas se agolpan y las horas pasan sin sentirlas.
Ayer fue uno de esos días. Almorzamos en QUATRO, uno de sus dos restaurantes que lleva el mismo nombre que el servicio de catering. Está muy cerquita de Valdebebas, la ciudad deportiva del Real Madrid, por lo que es fácil coincidir allí con las estrellas blancas. La cocina es creativa, cuidada, exquisita. Esta vez sí que me despedí de ella prometiéndole que recurriré a su catering en mi próxima reunión casera. Y os propongo a vosotros que hagáis lo mismo. No ser tan inflexibles como yo, dejaros ayudar…porque no os quepa la menor duda que para todo en la vida, incluso para la cocina, siempre existe un plan B!!!!!
Oscar | 18 Agosto, 2010
Efectivamente siempre hay un plan B y estoy seguro de que Quatro es una gran opción, pero también estoy seguro de que si te lo propones tus catering (bufet, como tu lo llamas) no tienen nada que envidiar al mejor que puedas encontrar por ahí, además, cuando alguien hace algo desde el cariño no se puede pedir más de lo que se da y ahí (y en lo rica que está tu comida) reside el éxito de tus cenas-bufet.